Muertos han quedado,
con la vergüenza colgada
y una risa de ilota en el semblante,
muertos en vida
anunciando la ignorancia.
¡No existe el unicornio de la muerte!;
vive la libertad,
estulticia del mundo
desborda en sadismo,
ríe el erudito,
llora el poético
cantar nocturno,
mientras la poesía
inconsciente
existe.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario